Recién termino de ejercer de capacitador en un curso.

Cada vez que sucede me pregunto que se habrán llevado los asistentes.

En medio del cansancio de la exposición durante unas horas, de las practicas, de la atención continua a lo que digo y a lo que me preguntan o responden, pienso:

¿Qué valor les habré agregado?

Muchas veces los veo irse entusiasmados con algo que aprendieron, con algo que descubrieron novedoso o con algo que compartieron con sus compañeros que les abrió una ventana en el pensamiento de cómo hacer para que la calidad se instale en las organizaciones para las que trabajan.

Otras veces los veo irse con una sensación que esto es muy lindo pero en “la vida real” no puede aplicarse.

¿Será que la calidad es teoría?

¿Será que es un montón de elementos y herramientas que hay que aplicar para que lo reconozcan dentro del grupo de los elegidos, de los certificados o aprobados en calidad, y muchas veces sin saber para que aplicarlas?

¿O será algo útil realmente?

Algo que ayude a las organizaciones a ser mejores, a cometer menos errores, a pensar más en el cliente, a creer que siempre se puede mejorar.

De pronto pienso en los buenos médicos y pienso en aquellos que con todo su esfuerzo se esmeran para que un paciente salve su vida y no lo logran.

¿Creerán que en “la vida real” eso es imposible?

Pienso en los buenos maestros, en aquellos que hacen esfuerzos para que sus alumnos sean personas mas instruidas, que se interesen por aprender, y que a veces no lo logran y sus alumnos no se interesan muchas veces por nada de lo que los maestros dicen.

¿Creerán que en “la vida real” eso es imposible?

Pienso en los buenos políticos (creo que los hay) que se esfuerzan para construir sociedades mas justas, y cuantas veces no lo logran.

¿Creerán que en “la vida real” eso es imposible?

Si fuera así nadie haría lo que hace, no habría buenos médicos, ni buenos maestros, ni buenos políticos, ni buenos trabajadores de la calidad.

Que la dirección solo piensa en los indicadores económicos, que es muy difícil cambiar la cultura, que a nadie le importa, que no quieren escribir, solo importa el certificado, etc, etc. Frases que a veces se escuchan y que alguna vez habré dicho…

Y me acorde cuando trabajando para una empresa pudimos certificar, y con todas estas frases incluidas, comenzamos a exportar, y luego certificamos normas extranjeras de calidad, y cuando me quise acordar había iniciado un camino que ya no tenia vuelta atrás.

Después de muchos años es imposible volver a “la no calidad” de antes.

Claro… queremos ver resultados rápido, y creo que, como en medicina, como en docencia y como en política, la calidad es un camino largo con resultados lentos pero seguros.

Los invito a mirar su camino recorrido en calidad, a mirar el principio y a mirarse hoy.

No comparemos con donde nos gustaría estar, esa comparación siempre será pesimista, comparémonos mejor con donde partimos, esa es optimista.

Desde afuera hacia adentro pensemos:

* la organización para la que trabajo o trabajé, ¿hace las cosas mejor después de mi trabajo?,

* ¿alguien de esa organización aprendió a trabajar mejor, a cometer menos errores a prevenir en lugar de corregir?,

* ¿yo hago mejor las cosas, prevengo mas que corrijo puedo ayudar a alguien a hacerlo?

Aunque sea por muy poco, si la respuesta es SI a cualquiera de las tres preguntas, valió la pena.

Ahora los dejo, voy a descansar que mañana tengo otro curso…

SI TIENES LA RAZON 24 HORAS ANTES QUE EL RESTO, SEGURO SERAS UN LOCO POR UN DIA.

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